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Las conexiones entre Marina Abramović, el premio Princesa de Asturias, la masonería y el satanismo

Actualizado: may 16

La serbia Marina Abramović ha sido galardonada con el premio Princesa de Asturias de las Artes 2021, una elección que no ha estado exenta de polémica debido a que su excéntrico "arte" ha sido vinculado al satanismo en múltiples ocasiones. ¿Y si realmente fuera así? ¿Por qué premiar a Abramović con un galardón que entrega la fundación que preside la princesa de Asturias? El Mensajero Audaz lo analiza en este artículo.



El polémico "arte" de Marina Abramović


"No soy satánica, soy artista", reconoció la propia Abramovic en una entrevista para The New York Times. Sin embargo, tan sólo hay que darse una vuelta por internet para ver el tipo de "arte" que realiza Abramovic. Dicen que una imagen vale más que mil palabras, así que veamos algunos ejemplos.


La serbia afirma que explora la relación entre el artista y la audiencia, los límites del cuerpo y las posibilidades de la mente, aunque cada vez son más las personas que opinan que hay algo siniestro más allá de lo transgresor que pueda resultar su arte. Y es que la "diva de la performance", como la han apodado algunos, también se ha visto envuelta en polémicas que excederían lo artístico.



"Spirit cooking", Podesta y Pizzagate


En 2016, durante la campaña electoral de Estados Unidos que enfrentaba a Hillary Clinton y a Donald Trump como candidatos a la presidencia, salió a la luz lo que se conoce como el escándalo de Pizzagate, donde unos supuestos correos electrónicos entre John Podesta, presidente de la campaña electoral de Hillary Clinton, y la propia Hillary Clinton, que fueron filtrados por Wikileaks en noviembre de ese mismo año, contenían mensajes codificados en los que se estaría haciendo alusión a funcionarios de alto rango, sobre todo pertenecientes al Partido Demócrata, relacionándolos con una supuesta red de tráfico de personas y abuso sexual infantil. Uno de los establecimientos presuntamente involucrados fue el restaurante y pizzería Comet Ping Pong en Washington, D. C.


Para los medios oficiales, esta teoría quedó desacreditada, pero lo cierto es que hay muchos elementos de la historia a los que no han podido dar explicación, como el uso de algunas palabras clave como "pizza" en esos correos electrónicos que no tenían ninguna relación con el contexto en el que estaban siendo utilizadas, como por ejemplo el email en el que se puede leer la frase "¿Te encantaría tener una pizza durante una hora?".

La reputada periodista Liz Crokin, quien llegó a trabajar como reportera en el Departamento de Estado en la Casa Blanca, investigó a fondo el caso de Pizzagate y habló sobre ello en el documental "Out Of Shadows".


¿Y dónde queda Marina Abramovic en todo eso? Pues, precisamente uno de esos correos electrónicos filtrados por Wikileaks muestra cómo Abramovic se mensajeaba con Tony Podesta, hermano mayor de John Podesta, invitando a los dos hermanos a celebrar una cena de "Spirit cooking" en su casa.

No sabemos qué es exactamente "Spirit cooking", pero haciendo una búsqueda de ese término en internet, podemos encontrar imágenes de lo que parecen ser recreaciones de cuerpos humanos sobre los que los invitados están comiendo, o directamente recreaciones de cuerpos humanos despedazados y devorados.



Sin embargo, la cuenta oficial de Wikileaks publicó en Twitter acerca de las "Spirit cookings" en noviembre de 2016. En este polémico tuit dijeron que las cenas de "Spirit cooking" de los Podesta no son lo que nosotros pensamos, sino que involucrarían sangre, esperma y leche materna, pero fundamentalmente sangre.




El elitista círculo social de Abramović


A la hora de elegir sus amistades, parece que la serbia no se junta con cualquiera. De hecho, la hemos podido ver con personalidades de Hollywood como James Franco o Jared Leto, cantantes como Usher, Jay-Z o Lady Gaga, quien dijo de Abramovic que está obsesionada con ella y que es alguien increíble, y con quien pasó un tiempo de aislamiento en el bosque para practicar el "método Abramovic", o personalidades del mundo de la moda como Naomi Campbell o el diseñador Riccardo Tisci, quien fuera el director creativo de Givenchy y que ahora se encuentra al frente de Burberry, y a quien también parecen gustarle las "excentricidades" al estilo Abramovic, como por ejemplo posar con la cara "ensangrentada".


El círculo de Marina Abramovic llega hasta el apellido Rothschild, y es que la "artista" ha llegado a posar junto al barón Jacob Rothschild frente al cuadro titulado "Satán convocando a sus legiones". Curioso lugar para posar junto a alguien tan poderoso como un Rothschild.



Incluso en el mundo tecnológico parece tener contactos. Precisamente, otra de las controversias que rodearon a la figura de Abramovic fue su aparición en un anuncio de Microsoft en abril de 2020, donde el gigante informático presentaba sus lentes de realidad mixta HoloLens2. En apenas unas horas, el vídeo acumuló 24.000 "no me gusta" frente a los poco más de 600 "me gusta" en Youtube, por lo que la compañía decidió eliminar el vídeo.



Los medios dijeron que Microsoft decidió quitar el video tras las acusaciones de satanismo que la "performer" había recibido nuevamente, especialmente por partidarios de la extrema derecha. Al parecer, debemos interpretar el arte como algo politizado donde las "performances" de Abramovic y los valores que representa serían algo vinculado a la izquierda.



El culto a Lucifer en la masonería


Marina Abramovic no es la única a la que se le asocia un culto al demonio. Distintos expertos en masonería, así como algunos insiders que estuvieron un tiempo dentro de esta sociedad secreta, afirman que en los rituales que se practican se rinde culto a Lucifer, quien sería el "portador de la luz" que trae el verdadero conocimiento a los iniciados, especialmente aquellos que logran ascender a ciertos grados dentro de la masonería.


El Doctor en Historia Contemporánea y experto en masonería Alberto Bárcena Pérez, explica en su libro "Iglesia y masonería: las dos ciudades" que la historia de los últimos trescientos años, desde la fundación de la Gran Logia de Londres en 1717, es el de la incompatibilidad entre la Iglesia católica y la masonería.

Además, el historiador ha dado diversas entrevistas que pueden encontrarse en internet en las que ha explicado más en detalle el simbolismo y los rituales que tienen lugar en las logias masónicas, como por ejemplo la entrevista que tuvo lugar en el programa Entre Profesionales, de la que destacamos este breve extracto.



En la entrevista, Bárcena hace alusión al libro "Serví a Lucifer sin saberlo" escrito por Serge-Abad Gallardo, quien alcanzó el grado de maestro en una de las obediencias masónicas más importantes de Francia, Derecho Humano, para finalmente abandonarla convirtiéndose al catolicismo.



La masonería en las instituciones españolas


"La Gran Logia de España coordinará la masonería mundial hasta el año 2023". Este es el titular que se pudo leer en algunos medios como La Vanguardia en noviembre de 2018.

¿Hasta dónde llega la influencia de esta sociedad secreta en España? Pues nada más y nada menos que hasta la Casa Real, y es que la masonería española concedió al rey Felipe VI su más alta distinción en 2019.


Además, los conocedores de la simbología masónica no han pasado por alto la "extraña" coincidencia entre ciertos rituales masónicos y algunos de los actos del gobierno.

Por ejemplo, cuando Pedro Sánchez ganó las primarias del PSOE en 2017, realizó un inusual apretón de manos con los brazos cruzados, algo que también pudimos ver hacer a Barack Obama, entre otros.



Esta curiosa manera de estrechar las manos recuerda mucho al ritual conocido como la "Cadena de la Unión", que es uno de los rituales masónicos que más directamente aluden a la fraternidad masónica, pues está sustentada en los lazos de armonía y concordia que entre sí ligan a todos los masones.



Tampoco pasó por alto para muchos la gran similitud entre el homenaje de Estado a las víctimas de la covid19 en España, que tuvo lugar el pasado verano y que oficialmente fue definido como "la primera gran ceremonia de Estado aconfesional", con los rituales masónicos, algo que incluso saltó a los medios oficiales.





La polémica con el premio Princesa de Asturias


De entre todos los artistas posibles, el premio Princesa de Asturias de las Artes 2021 ha ido a parar a las manos de Marina Abramovic, quien ha sido considerada como "una de las artistas más emocionantes de nuestro tiempo" por parte el jurado del galardón. La polémica está servida, a tenor del tipo de "arte" que ya hemos visto que realiza la serbia.

Pero no es la primera vez que el galardón que entrega la fundación que preside la princesa de Asturias es criticado por la elección del jurado.

En 2020, el premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional fue para GAVI, la Alianza para la Vacunación fundada por Bill Gates, algo que también suscitó polémica ya que apenas unos días antes, Pedro Sánchez había anunciado que el gobierno de España colaboraría con 50 millones de euros destinados a la misma alianza, dando a entender que tanto el Gobierno como la Casa Real apoyan al "filántropo", quien también resulta ser cofundador de Microsoft, empresa que utilizó la imagen de Abramovic para anunciar sus HoloLens2. Parece que todo queda entre amigos.


Y es que, cuando ves emails de Hillary Clinton filtrados por Wikileaks en los que la mujer del expresidente de Estados Unidos le dice a la que fuera su asistente, Huma Abedin, que quiere "sacrificar una gallina a Moloch en el patio"...

Cuando ves que su hija, Chelsea Clinton, se mensajea en Twitter con la cuenta oficial de la Iglesia de Satán...

Cuando ves que la actual vicepresidenta cuarta del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica del Gobierno de España, Teresa Ribera, enviaba emails a John Podesta en los que decía que Pedro Sánchez, que aún no era presidente por aquel entonces, "estaría encantado de conocer a los Clinton, especialmente a Hillary"...

Cuando ves que toda la élite, incluido el rey, deja de lado sus supuestas diferencias para promover al unísono la misma agenda enfocada al Gran Reinicio promulgado por Klaus Schwab y el Foro de Davos...

Cuando ex-masones afirman que en la masonería se rinde culto a Lucifer, y es ésta la misma orden que otorga al rey Felipe VI su más alta distinción...

Cuando ves que algunos actos del Gobierno tienen una sospechosa similitud con ciertos rituales masónicos...

Cuando el premio Princesa de Asturias de las Artes se entrega a una "artista" vinculada al satanismo...

Cuando ves la cantidad de catedrales que están ardiendo en los últimos años, algunas tan importantes y simbólicas como la Catedral de Notre Dame...

Cuando personalidades de la Iglesia como el arzobispo Carlo Maria Viganò afirman que estamos en medio de una guerra espiritual...


...uno solamente puede hacerse muchas preguntas. Y quizá la más importante, por muy descabellada que pueda sonar, sea esta:


¿Podríamos estar en manos de una élite que rinde culto a Lucifer?




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