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¿De qué sirve la vacuna contra la COVID-19?

Actualizado: 25 de dic de 2020

Parece que finalmente ha sido Pfizer/BioNTech quien se ha alzado con el primer puesto en la producción de la vacuna contra la COVID-19, una vacuna que, pese a haber sido desarrollada en tiempo récord y sin un precedente similar en la historia de la vacunación, ya cuenta con su aprobación por parte de la Comisión Europea para su distribución. Tras haber comenzado a ser inoculada en diversos pacientes en Reino Unido, en Estados Unidos y en Canadá, y tras analizar las declaraciones por parte del propio director ejecutivo de Pfizer, analizamos para qué sirve esta vacuna.



Primera vacuna de ARN mensajero


Nunca antes en la historia se ha comercializado una vacuna de este tipo, cuyo efecto en el organismo humano se produce a nivel genético.

Tal como explicaba el microbiólogo de la Universidad de Salamanca, Raúl Rivas, para NIUS diario, en esta vacuna lo que se introduce en el cuerpo no es el virus muerto o debilitado, como se ha hecho hasta ahora, sino que lo que inyecta esta vacuna es el conocido como ARN mensajero, que haría que las células produzcan proteínas similares a las del coronavirus para que el sistema inmunológico reconozca estas proteínas como una amenaza, de manera que crean anticuerpos y células T que protegen al cuerpo de futuras infecciones.


¿El problema? Que, tal como afirma el biólogo Fernando López-Mirones en la entrevista realizada para Vozpópuli, hasta la aparición de la COVID-19 tan sólo se había probado en ratones, simios y tejidos, nunca en humanos. Por tanto, a día de hoy resulta imposible afirmar que el resultado en humanos será el esperado.

López-Mirones también comentó los riesgos de la vacuna de Pfizer/BioNTech durante una entrevista realizada en El Toro TV, de la que destacamos el siguiente extracto:



Desarrollada en tiempo récord


Si el desarrollo de una nueva vacuna es un proceso complejo que a menudo tarda de 10 a 15 años, ¿cómo es posible que una vacuna de ARN mensajero nunca antes desarrollada para distribución general en la población se haya producido en menos de un año? ¿Cómo podemos medir los efectos adversos que una vacuna así pueda provocar en el medio o largo plazo?

Dado que poco se sabe aún sobre este nuevo coronavirus SARS-CoV-2, pues aún hoy aparentemente siguen conociéndose nuevos síntomas que no se habían presentado anteriormente, e incluso siguen apareciendo nuevas cepas, ¿cómo podemos estar seguros de que se ha investigado lo suficiente para desarrollar una vacuna efectiva?

A lo largo de la historia de las vacunas, nunca se ha dedicado tan poco tiempo a la investigación de una nueva enfermedad para desarrollar una vacuna efectiva. He aquí algunos ejemplos.

En cambio, sí existen precedentes en los que ha habido negligencia en el desarrollo de vacunas "exprés" que han terminado provocando daños irreversibles, tal y como publicó El Mundo describiendo el caso de un afectado por la brutal narcolepsia que le provocó la vacuna contra la Gripe A desarrollada por Glaxo, y que le ha imposibilitado hacer una vida normal.



Los vacunados pueden seguir contagiando y deben llevar mascarilla


El mismo director ejecutivo de Pfizer, Albert Bourla, ha afirmado que "no están seguros de si alguien puede transmitir el virus después de la vacunación", declaración que ha sido refrendada por el CSIC. En efecto, no debe de estar muy seguro de la eficacia de la vacuna al vender el 62% de sus acciones de Pfizer el día en que anuncia el avance de la misma.

Además, las personas que opten por vacunarse con esta vacuna experimental, deberán seguir usando mascarilla, tal como afirma María Jesús Lamas, directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps).

Entonces, si las personas vacunadas pueden seguir contagiando y deben seguir usando mascarilla, ¿cuál es el beneficio de vacunarse contra la COVID-19, una vacuna que ya está demostrando provocar reacciones adversas graves? ¿Por qué los fabricantes de vacunas han solicitado inmunidad legal frente a lo que pueda pasar? ¿Qué puede pasar si te inoculan esta vacuna experimental?


Ya se están produciendo reacciones adversas


No habían pasado ni 24 horas desde que comenzara la campaña de vacunación en el Reino Unido, y dos de los sanitarios vacunados sufrieron un shock anafiláctico. Otras cuatro personas han sufrido la Parálisis de Bell, un síndrome que produce una parálisis facial.

En Estados Unidos, ya son tres los casos documentados en los que también se ha producido un shock anafiláctico en Alaska debido a la vacuna, cuatro casos de personas que han sufrido reacciones adversas severas en Chicago y dos en Idaho, al menos que se sepa hasta ahora.

En el programa de televisión argentino Los Ángeles de la Mañana, un voluntario que había accedido a vacunarse comentó los posibles síntomas que tendría tras recibir el "pinchazo", y llegó a afirmar que los médicos le dijeron que "no podría tener hijos durante dos años".

De hecho, en la propia web oficial del gobierno del Reino Unido, la información que facilitan sobre el impacto de la vacuna de Pfizer/BioNTech indica que "Se desconoce si la vacuna de ARNm de COVID-19 BNT162b2 tiene un impacto en la fertilidad" (Apartado 4.6, último párrafo).

El que probablemente se ha convertido en el caso más viral ha sido el de Tiffany Dover, la enfermera que se desmayó en directo en televisión poco después de inocularse la vacuna.

Por su parte, el gobierno de Canadá ha advertido a las personas con alergias a los ingredientes de la vacuna de Pfizer que no se la pongan.

Todo esto en menos de dos semanas desde que comenzara a distribuirse la vacuna.


La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) contempla en sus Planes de seguimiento de COVID-19 Seguridad y eficacia de las vacunas (diapositiva nº 16) una serie de posibles efectos adversos de la vacuna de Pfizer/BioNTech, que incluyen:


  • Síndorme de Guillain-Barré

  • Encefalomielitis diseminada aguda

  • Mielitis transversa

  • Encefalitis / mielitis / encefalomielitis / meningoencefalitis / meningitis / encefalopatía

  • Convulsiones

  • Accidente cerebrovascular

  • Narcolepsia y cataplejía

  • Anafilaxia

  • Infarto agudo de miocardio

  • Miocarditis / pericarditis

  • Enfermedad autoinmune

  • Fallecimiento

  • Efectos en el embarazo y el nacimiento

  • Otras enfermedades desmielinizantes agudas

  • Reacciones alérgicas no anafilácticas

  • Trombocitopenia

  • Coagulación intravascular diseminada

  • Tromboembolismo venoso

  • Artritis y artralgia / dolor articular

  • Enfermedad de Kawasaki

  • Síndrome inflamatorio multisistémico en niños

  • Enfermedad potenciada por la vacuna


Historial controvertido de Pfizer


En abril de 2009, Pfizer negoció con el Gobierno de Nigeria un acuerdo para evitar un juicio por la muerte de 11 niños en el país africano y las secuelas causadas en decenas de ellos en el ensayo clínico de un medicamento llamado Trovan.

También en el mismo año, la agencia Reuters publicaba que Pfizer acordó declararse culpable de un cargo penal en Estados Unidos relacionado con la promoción de su analgésico Bextra, ahora retirado, y que pagaría la cifra récord de 2.300 millones de dólares para resolver las acusaciones de que comercializó incorrectamente 13 medicamentos.

En junio de 2019, el diario Redacción Médica se hizo eco de que Pfizer reconoció haber ocultado un medicamento que previene el alzhéimer.

También tenemos noticias en 2020, y es que el 2 de enero se presentó una demanda colectiva en la que se acusó a Pfizer de ocultar el hecho de que Zantac, medicamento que fabricó de 2000 a 2006 y actualmente retirado por la FDA, contiene un carcinógeno, según el New York Law Journal.



Otros fabricantes de vacunas contra la COVID


Además de Pfizer/BioNTech, quien ha tomado la delantera en la producción y distribución de esta vacuna experimental, encontramos también otros fabricantes de vacunas como Moderna, cuya vacuna ya ha sido aprobada por la FDA para su distribución en Estados Unidos, y Oxford/AstraZeneca, que ha comenzado a realizar ensayos con voluntarios aunque aún no se ha procedido a la distribución generalizada de su vacuna.

Además, encontramos otros fabricantes que se han quedado atrás en la carrera por la vacuna, como es el caso de la compañía australiana CSL, quienes han anunciado la suspensión de las pruebas de la vacuna que desarrolla con la Universidad de Queensland debido a que un número indeterminado de participantes de la fase 1 dieron falsos positivos en los exámenes para detectar el VIH.

Otros nombres de gigantes farmacéuticas que se encuentran trabajando en el desarrollo de la vacuna son Johnson & Johnson, que estuvo condenada a pagar 4.050 millones por 22 casos de cáncer asociado a su polvo de talco, GlaxoSmithKline (GSK), quien acordó en 2012 con el Departamento de Justicia de Estados Unidos pagar una multa récord de 3.000 millones de dólares en compensación por falsear u ocultar información sobre tres medicamentos, o Sanofi, multada en España por detener el suministro de un fármaco para controlar el ritmo cardiaco y condenada en 2018 a pagar 2.000 dólares al gobierno de Filipinas como multa por su vacuna contra el dengue.


En cualquier caso, no cabe duda de que la carrera por la vacuna contra la COVID-19 supone un negocio millonario para la industria farmacéutica, un negocio que, a la vista del historial que tienen estas empresas, podría hacernos dudar acerca de si el negocio del dinero a costa de la salud puede llegar a anteponerse a la ética sanitaria, y si estas empresas están dispuestas a cruzar nuevamente una línea que ya han cruzado antes, sólo con el fin de ganar más millones.


Para finalizar, quisiera poner de manifiesto que existen numerosos médicos y científicos que no están dudando en manifestarse en contra de estas vacunas experimentales, aunque estén siendo silenciados por los grandes medios de comunicación por defender un discurso diferente al que interesa a las grandes farmacéuticas y lobbies de la información.

Desde esta modesta web queremos dar voz a todos aquellos profesionales valientes que se juegan su puesto, su título y su reputación por defender su código ético. Este vídeo es tan sólo un ejemplo.





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